_Algunas cartas de amor famosaS_En la historiA_
...........Aquí hay algunas cartas famosas, fragmentos...............Cómo sueño que alguna vez alguien me escriba al menos 3 líneas............El recurso de las cartas de amor, hoy en día está devaluado.............Pero yo soy una antigua y me encanta.............
..................besotes espero les guste amigosssssssss...............
Carta de Napoleón a Josefina
No le amo, en absoluto; por el contrario, le detesto, usted es una sin importancia, desgarbada, tonta Cenicienta. Usted nunca me escribe; usted no ama a su propio marido; usted sabe qué placeres sus las letras le dan, pero ¡aún así usted no le ha escrito seis líneas, informales, a las corridas!
¿Qué usted hace todo el dia, señora? ¿Cuál es el asunto tan importante que no le deja tiempo para escribir a su amante devoto? ¿Qué afecto sofoca y pone a un lado el amor, el amor tierno y constante amor que usted le prometió? ¿De qué clase maravillosa puede ser, que nuevo amante reina sobre sus días, y evita darle cualquier atención a su marido? ¡Josephine, tenga cuidado! Una placentera noche, las puertas se abrirán de par en par y allí estaré.
De hecho, estoy muy preocupado, mi amor, por no recibir ninguna noticia de usted; escríbame rápidamente sus páginas, paginas llenas de cosas agradables que llenarán mi corazón de las sensaciones más placenteras.
Espero dentro de poco tiempo estrujarla entre mis brazos y cubrirla con un millón de besos debajo del ecuador.
Napoleón Bonaparte
Napoleón encontró a Josephine Rose de Beauharnais, su "incomparable Josephine" ... Josephine nació en Martinica, estuvo casada con el Vizconde Alexandre de Beauharnais, que fue decapitado durante el reinado del terror. Ella misma escapó por poco a la guillotina. Tenía dos niños Hortense y Eugine. La bonita viuda criolla, cautivó a Napoleón. Este se olvidó de la pobre Desiree y enloqueció de amor por Josephine.
Ella no tomó al principio muy en serio al joven general, simplemente flirteó con él, como lo hacía con otros tantos.
Napoleón Bonaparte y Josephine se casaron en 1796, en una ceremonia civil. Napoleón se aumentó dos años en el documento, y Josephine se sacó cuatro.
Frida Kahlo no sólo pintaba
Frida Kahlo nació en Kahlo 1907 y muere en 1954. A los 21 se casa con Diego Rivera. Pasaron su relación entre tormentas, Rivera ocupado en sus andanzas con otras mujeres, Frida, bisexual, devolviendo gentilezas. Frida intentó romper con Diego pero el afecto de alguna manera perduró "hasta que la muerte" los separó de manera definitiva. En la correspondencia se ve reflejada la dura trama de la relación. Diego se daba el lujo de recibir sobres decorados por Frida, algo que cualquiera de nosotros envidiaría...
Diego:
Nada comparable a tus manos ni nada igual al oro-verde de tus ojos.
Mi cuerpo se llena de ti por días y días.
Eres el espejo de la noche. La luz violeta del relámpago. La humedad de la tierra.
El hueco de tus axilas es mi refugio.
Toda mi alegría es sentir brotar la vida de tu fuente-flor que la mía guarda para llenar todos los caminos de mis nervios que son los tuyos
Mi Diego:
Espejo de la noche.
Tus ojos espadas verdes dentro de mi carne, ondas entre nuestras manos.
Todo tú en el espacio lleno de sonidos - En la sombra y en la luz. Tú te llamarás Auxocromo el que capta el color. Yo Cromoforo - La que da el color.
Tú eres todas las combinaciones de números. La vida.
Mi deseo es entender la línea la forma el movimiento. Tú llenas y yo recibo. Tu palabra recorre todo el espacio y llega a mis células que son mis astros y va a las tuyas que son mi luz.
Carta de Julio Cortázar a Edith Aron
Un fragmento de la carta que Julio Cortázar le escribe a la que se transformaría en la "Maga" de su libro Rayuela.
"Querida Edith: No sé si se acuerda todavía del largo, flaco, feo y aburrido compañero que usted aceptó para pasear muchas veces por París, para ir a escuchar Bach a la Sala del Conservatorio, para ver un eclipse de luna en el parvis de Notre Dame, para botar al Sena un barquito de papel, para prestarle un pulóver verde (que todavía guarda su perfume, aunque los sentidos no lo perciban).
Yo soy otra vez ése, el hombre que le dijo, al despedirse de usted delante del Flore, que volvería a París en dos anos. Voy a volver antes, estaré allí en noviembre. ( ... ) Pienso en el gusto de volverla a encontrar, y al mismo tiempo tengo un poco de miedo de que usted esté ya muy cambiada, ( ... ) de que no le divierta la posibilidad de verme. ( ... ) Por eso le pido desde ahora y se lo pido por escrito porque me es más fácil ( ... ) que si usted está ya en un orden satisfactorio de cosas, si no necesita este pedazo de pasado que soy yo, me lo diga sin rodeos. ( ... ) Sería mucho peor disimular un aburrimiento. ( ... ) Me gustaría que siga siendo brusca, complicada, irónica, entusiasta, y que un día yo pueda prestarle otro pulóver."
Carta de Ana Bolena a Enrique VIII
Señor,
Corresponde solamente a la augusta mente de un gran rey, a quien la naturaleza ha dado un corazón lleno de generosidad hacia mi sexo, compensar con favores tan extraordinarios una conversación ingenua y corta con una muchacha. Inagotable como es el tesoro de generosidad de su majestad, le ruego considerar que pueda no ser suficiente para su generosidad; porque, si usted recompensa tan leve conversación por regalos tan grandes, ¿qué podrá usted hacer por los que están listos consagrar su obediencia entera a sus deseos? Cuán grandes pueden ser las obsequios que he recibido, la alegría que siento por ser amada por un rey a quien adoro, y a quien con placer sacrificaría mi corazón. Si la fortuna lo ha hecho digno de ofrecerlo, estaré infinitamente agradecida. El mandato de dama de honor de la reina me induce a pensar que su majestad tiene cierta estima por mí, y puesto que mi ocupación me da medios de verle frecuentemente, podré asegurarle por mis propios labios (lo cual haré en la primera oportunidad) que soy la más atenta y obediente sierva de su majestad, sin ninguna reserva
Ana Bolena.
Verano de 1526
Carta de Leopoldo Lugones a "Aglaura", fragmento
Nunca supe lo que era el amor hasta que te quise y aprendí en el tuyo lo que es la eternidad. Así vive el mío de llorarte lejana. Como a la estrella. Así me es inagotablemente precioso en su dolor el castigo que sufro sin reclamar, pero que no he merecido. Algún día lo sabrás mi suavidad, mi perfume. Ya te lo dice, por lo demás, la coincidencia que has notado en nuestro dulce pero triste consuelo.
Él te inspira, por otra parte, lo que llamas pésima redacción y que es siempre lo más precioso de tus cartas queridas. ¿Por qué te preocupas de eso? ¿No ves cómo yo lo echo de lado para que hable tan sólo mi corazón sin vana literatura? Y a propósito escribo chiquito para que las carillas no aumenten y la carta no arriesgue alguna violadora curiosidad con un exceso de volumen.
Carta de Federico Chopin a Delfina Potocka, fragmento
Fidelina, mi única, única amada:
Te aburriré de nuevo con mis reflexiones sobre inspiración y creatividad, pero como te habrás dado cuenta, estas reflexiones están directamente ligadas a tí.
He reflexionado largamente sobre la inspiración y la creatividad, y lenta, lentamente descubrí la naturaleza esencial de estos dones.
La inspiración y la creatividad vienen a mí sólo cuando me abstengo de una mujer por un largo período.
Cuando, con pasión, he vaciado mi fluído en una mujer hasta secarme, la inspiración me rehuye y las ideas no avanzan en mi mente. ¡Considera cuán extraño y maravilloso es que las mismas energías que van a fertilizar a una mujer y crear un ser humano puedan destinarse a crear una obra de arte! Y aún un hombre gasta el precioso fluído de la vida por un momento de éxtasis [...]
Carta de Victor Hugo a Adéle Foucher (fragmento)
20 de octubre en la noche
Esta es una carta muy importante, Adéle; de ahora en adelante todo entre nosotros depende de la impresión que te cause. Trataré de ordenar coherentemente algunas ideas, y ciertamente tendré que desvelarme esta noche peleando de nuevo. Voy a hablarte seria e intimamente, y sólo deseo que ello pueda ser en persona, porque entonces podré tener tu respuesta (que esperaré con gran impaciencia) en el acto, y juzgar por mí mismo, por tu expresión, el efecto que mis palabras están teniendo sobre tí, un efecto que será crucial para decidir nuestro futuro común.
Hay una palabra Adéle, que aparentemente hasta ahora hemos tenido miedo de usar -la palabra amor-, no obstante que lo que siento por tí es amor genuino; el problema es uno de complicidad: si lo que sientes por mí es también amor.
Esta carta removerá esta duda, sobre cuya resolución depende mi vida entera. [...]
....................Uyyyyyyyyy cuanto amorrrrrrrrrrrrrrrrr!!!!!!!!!!!!!!!!...........................















hadacuriosa dijo
Muyyyyyyy buenoooooo!!!!!!
pase a visitarte amiga, te dejo un beso y te quiero mucho.
Besos de hadas.....
30 Julio 2006 | 06:49 PM